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MI BLOG " POPURRI "

Hoy inicio mi blog en esta pagina, en realidad, aún no sé muy bien por que lo hago, soy totalmente novata en estas lides, y además, estoy liadisima con mi árbol genealogico, pero mi sobrina me ha invitado a hacerlo, y aquí estoy.
Este blog no tiene valor para darle una descripción. De momento me estoy iniciando en ello y publico cosas indiscriminadamente, he empezado a colgar unos cuantos PPS, un Cuento de Navidad, y así ire practicando hasta darle una forma con una linia a seguir, de momento lo denominaré "Popurri".

martes, 19 de mayo de 2009

No se lo digas a mamá

Yo, que si he vivido, la experiencia, de aborto no deseado, sé muy bien lo que se sufre y se siente, ante este desgraciado hecho. Entre otras cosas, pasé por una depresión, que no se la deseo a nadie, y me revelo e indigno, cuando Bibiana Aido, se permite tratar este tema, mi calificativo para ella, no lo pongo, por que no conozco la palabra adecuada para denominar bien, su incalificable comportamiento, y no quiero, ni pensar, en las consecuencias que traera. Los "nazis" a su lado, hermanitas de la caridad.


Carta de Mariló Montero a Bibiana Aído

Magnífica carta de Mariló Montero a Bibiana Aído.


Mariló Montero es periodista y esposa del también periodita Carlos Herrera. Pero, sobre todo, es madre de una adolescente. Esta carta abierta a la Ministra de Igualdad fue publicada en el Diario de Sevilla el pasado 21 de Marzo.

"Me gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto. El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado. Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse. Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabo cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre."


Poco se puede añadir a la carta. Quizá destacar que la ley del aborto es competencia del Ministerio de Igualdad en lugar del de Sanidad, muestra clara de que esta ley es únicamente ideológica, nunca sanitaria. No se busca proteger la salud de la mujer ni, por supuesto, del hijo abandonado y asesinado por la sociedad. Se busca poner una muesca más en la vacía ideología del relativismo moral. Una muesca macabra.

No, jamás llamaré asesina a una mujer que aborta, pues conozco bien la situación por la que la mayoría termina cediendo y tomando el camino fácil de la eliminación del prógimo. Un prógimo que no tiene ningún tipo de derechos. La sociedad convence a la madre de que lo que hace es poco más que extirparse un quiste. Despoja a su hijo de cualquier condición humana, como hacían los nazis con sus víctimas. No, esas madres no son asesinas. Los asesinos son los que han manipulado y siguen manipulando a la sociedad para eliminar los derechos de los más débiles, los que han convertido la mayor atrocidad que ha cometido la humanidad en toda su historia en un derecho de la mujer.

A los que nos quieren convencer de que la vida de un bebé no es humana. A los que hacen depender la condición humana de tu edad. A los que repiten "el aborto no es obligatorio", como si el hecho de asesinar fuera una opción personal. A los que dicen eso de "imponer su moral" mientras imponen a la sociedad su inmoralidad y relativismo. A todos los que han conseguido que nuestra sociedad vea con normalidad, y hasta con alegría, que una joven de 16 años aborte sin el consentimiento paterno, o que se mate a un niño de 14 semanas de gestación sin necesidad de ningún tipo de motivo ni excusa. A los que, ante la noticia de una clínica que practica abortos de bebés de 30 semanas de gestación, se escandalizan por el hecho de que se les investigue. A los que creéis que la vida de un niño pertenece a su madre y puede disponer de ella a su antojo. A todos vosotros sí que os señalo y os llamo asesinos.

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